Mackenzie,
Me alegro que te
guste tanto ese poema anti-épico, Yelidá
de Hernández Franco. Pienso, sin embargo, que hay detalles más importantes para
mostrar el “orgullo,” como dijiste, de los negros en cualquier sociedad (pero más
relatado la sociedad caribeña). Yelidá, hija de puro blanco y puro negro es una
cosa única en la sociedad, y nadie, aún los dioses, puede cambiar su destino,
porque ella es una mulata, mezcla independiente y fuerte. Con su elección de
tener relaciones sexuales y no preservar su sangre blanco, muestra esa
independencia.
Además, y
cambiando temas, Hernández Franco muestra el orgullo y poderoso negro en Yelidá a través del dios haitiano, un
dios y poderosísimo de “mil nombres.” Los dioses blancos no tienen tanto poder
como el dios negro, y eso muestra el orgullo y libertad de los negros,
especialmente en Haití, donde mucho del poema toma lugar.
Siguiendo con su
idea de la importancia de la mulata y la identidad nacional, vemos que aparece
ese tema en el texto. Yelidá es la mulata divina en la historia, una persona
que hace luchar dioses de mundos diferentes. Obviamente dioses no van a
lucharse sobre una cosa trivial, entonces por eso, muestra la importancia de la
mulata, y posiblemente, la importancia de una identidad suya.